Ver en alta resolución
Y en cada esquina de la habitación se refleja tu presencia lacerante
como un fantasma del pasado que no pretende marcharse.
Puertas que cierras.
Y abres a tu antojo.
Gritos retumbando por los relojes imparables.
A qué has venido.
Porqué te fuiste.
A. Stravinski
Alba Moon
Lloramos para limpiar nuestras preocupaciones, para ahogarlas en lo más hondo de nuestro orgullo, pero siempre consiguen salir a flote o inundarnos por completo.
Odio llorar, lo confieso.
Sobre todo cuando no tengo un motivo claro.
Un mal gesto por parte de alguien que me importa, un repudio de mi imagen frente al espejo, una palabra ambigua que hiere según se diga, un montón de críticas que asfixian, la falta de una amistad consistente que me apoye…
A veces creo que si sobrevivo será obra de Dios, pero como no creo ni en él ni en su palabra, me imagino el futuro que me espera…